Asimismo, se calcula un PIB separado para la Noruega continental: el PIB Continental, que mide el cambio en el valor de todos los bienes y servicios producidos en el país (principio nacional), con la excepción de los productos derivados del petróleo y la logística. Los precios se ajustan de acuerdo con la inflación. El PIB noruego se calcula usando tres enfoques: desde la perspectiva de la producción, en términos de ingresos recibidos y en términos de gastos incurridos.
El PIB es el principal medidor de la fortaleza económica del país. El indicador tiene con frecuencia un fuerte impacto en los movimientos del mercado. El aumento del PIB indica la estabilidad del sistema económico y financiero del país y, por consiguiente, puede considerarse positivo para las cotizaciones de la corona noruega.