El Índice de Precios al Consumidor (CPI) de la Unión Europea mide el cambio en los precios de una cesta fija de bienes y servicios desde la perspectiva del consumidor, en el mes reportado con respecto al mes anterior. Se trata de un indicador importante de la inflación.
El efecto del IPC en las cotizaciones del euro depende de los factores que lo acompañan. El aumento del IPC frente a una inflación insuficiente se considera positivo para la divisa nacional. No obstante, en tiempos de recesión, un aumento del IPC puede provocar una recesión económica más dura, así como una caída de la moneda europea.