El índice de costes laborales (Labour Cost Index) refleja cómo han cambiado los gastos de los empleadores invertidos en el pago del trabajo de los empleados en el trimestre del ejercicio, en comparación con el anterior. Se calcula como la proporción entre la remuneración por empleado y la productividad del trabajo (definida como PIB por persona empleada).
El indicador se utiliza para medir la inflación, el crecimiento previsto en el gasto del consumidor y la evaluación general del desarrollo económico de la zona euro.
Si el valor actual supera el de las previsiones, tiene una influencia positiva sobre el euro.