El IPC ajustado estacionalmente muestra el cambio en los precios de los bienes y servicios adquiridos por los hogares en Japón. El índice evalúa el cambio de los precios desde la perspectiva del consumidor, en el mes dado en comparación con el mes anterior. El índice se usa para medir la inflación.
El efecto del IPC en las cotizaciones del yen depende de los factores que lo acompañan. El aumento del IPC frente a una inflación insuficiente se considera positivo para la divisa nacional. No obstante, en tiempos de recesión, un aumento del IPC puede provocar una recesión económica más dura, así como una caída de la moneda japonesa.