El Índice de Precios al Consumidor de Australia a/a mide el cambio en los precios de una cesta fija de bienes y servicios desde la perspectiva del consumidor en el trimestre reportado con respecto al mismo trimestre del año anterior. El índice valora una cesta de 11 grupos de bienes y servicios, que representan la mayor parte de los gastos del hogar.
El IPC es uno de los medidores clave de la confianza del consumidor y la inflación nacional. Una lectura superior a la esperada se considera positiva para el dólar australiano.