La Cuenta Corriente de Canadá mide la balanza comercial neta (la diferencia entre los bienes y servicios exportados y los importados), el ingreso neto de las inversiones extranjeras y los pagos netos de transferencia.
Ya que los extranjeros deben comprar dólares canadienses para pagar las exportaciones, una cifra más alta de lo esperado se considera positiva para el dolar canadiense.