Usando su propia encuesta para más de 100,000 empresarios, la Comisión Europea pregunta sobre sus expectativas respecto a la evolución de los precios en los próximos 6 meses. Este valor ahora constituye un criterio indispensable para monitorear la evolución de la economía en la UE y los países candidatos, así como para tomar las medidas apropiadas, de ser necesario.
En tiempos económicos normales, un valor por encima de lo esperado podría provocar un aumento en las cotizaciones del EUR.