El índice de precios de consumo, excluidos los alimentos y la energía, o el índice básico de precios al consumidor (CPI Core) refleja el cambio en los precios de bienes y servicios de la cesta de consumo teniendo en cuenta la corrección estacional. El índice muestra el cambio en los precios desde el punto de vista del consumidor. Debido a la alta volatilidad, del cálculo se excluyen las ventas de productos de alimentación y energía.
El índice se calcula en comparación con los precios del año 1982, que en la actualidad se acepta como el periodo de referencia para el cálculo del IPC.
El índice de precios al consumidor es un indicador clave para medir la inflación en los EE.UU. La superación del pronóstico del valor influye positivamente en el dólar estadounidense.